
Aunque es común decirlo, todos hemos sido niños alguna vez. Y sin lugar a dudas, las esquinas de nuestra memoria, reflejan las tenues luces del brillo de la infancia.
Descubrir el mundo, interpretarlo con nuestras primeras teorías, comprender la exquisita trama de las relaciones humanas, las trampas del lenguaje, las desilusiones y las sorpresas, las máscaras de la cultura y sus disfraces... sin duda, se trata de delicadas y sutiles huellas que pueden incluso tener la asombrosa capacidad de influir sobre nuestro presente... porque pueden continuar vigentes, en cada uno de nosotros, aunque revisadas y hasta embellecidas por el paso del tiempo y de las aventuras de la vida.
por Graciela Paula Caldeiro en: http://diadelnino.idoneos.com/index.php/Recuerdos_de_la_infancia
Est
e espacio tiene por objetivo revivir y compartir los relatos de nuestra infancia. Envianos el tuyo!
Descubrir el mundo, interpretarlo con nuestras primeras teorías, comprender la exquisita trama de las relaciones humanas, las trampas del lenguaje, las desilusiones y las sorpresas, las máscaras de la cultura y sus disfraces... sin duda, se trata de delicadas y sutiles huellas que pueden incluso tener la asombrosa capacidad de influir sobre nuestro presente... porque pueden continuar vigentes, en cada uno de nosotros, aunque revisadas y hasta embellecidas por el paso del tiempo y de las aventuras de la vida.
por Graciela Paula Caldeiro en: http://diadelnino.idoneos.com/index.php/Recuerdos_de_la_infancia
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Gabriela.-
3 comentarios:
Recuerdo de chica, los sábados, luego del pollo al horno con papas en familia y mirar Tarzán en la tele blanco y negro, a mi viejo diciéndome: -Vamos a Ezeiza a juntar moras?¡Dale, elegí a que amiga te gustaría llevar y vamos, querés?! Y yo entusiasmada, llevaba a mi viejo en su Renault 12 a lo de Lorena y Ale. Siempre dispuestas, las tres, junto a mi papá nos íbamos toda la tarde al bosque y volvíamos con un montón de moras y por supuesto manchas ocasionadas por las mismas, como este recuerdo que me quedó de aquellos dulces tiempos....
Gabriela.-
Moras...¡Qué rico! y la lengua te quedaba violeta.
Como dice Gabriela que dulces tiempos...
Graciela
Recuerdo que no había muchas posibilidades de comprar juguetes, pero si, mucha imaginación. En mi caso, recortaba de las revistas productos de perfumería y almacén, y jugaba a la vendedora. También con una amiga, haciamos muñecas de cartulina y gran variedad de vestuario con zapatitos incluidos para vestirlas... Eramos diseñadoras de indumentaria...jaja
Graciela
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